Liderazgo y cultura tradicional
Por Danil Mamiev. Conferencia del 9no. Foro de Liderazgo Global en Novosibirsk, 2007
Buenos días queridos participantes e invitados.
El rol de un líder en la sociedad moderna conlleva una gran responsabilidad. Son líderes que crean las reglas del “juego” en la sociedad, líderes que dictan programas educativos, y líderes que administran el Estado y su desarrollo. Para un líder moderno no es suficiente con ser ateo, y no es suficiente con ser religioso. Es imposible ser representante de una raza o nación separada.
El final del siglo es calificadamente un nuevo nivel en el desarrollo de la humanidad. Y lo primero que debemos tomar en cuenta es la globalización de los eventos y de los problemas; todos los bordes entre interespecies e intersujetos se desvanecen, hay una interdependencia e interconexión crecientes; y esto también se correlaciona a la cultura humana.
Al mismo tiempo podemos observar algunas tendencias a la regionalización de la vida contra el antecedente de la globalización. El significado de cada región está creciendo, porque cada uno es un órgano importante en el cuerpo del planeta, y el papel que juega cada región se vuelve cada vez más vital para todos. Todos nos damos cuenta de que necesitamos apurarnos espiritualmente para encontrar nuevos valores y nuevas formas de vida en la nueva era.
Esta demanda debe ser atendida por todos los líderes mundiales de la sociedad humana. Los líderes deben aprender a confiar en sus corazones ‘y cuerpos’, y en su intuición, porque es tiempo de volverse capaces de sentir las tendencias invisibles que se están formando a través de los campos magnéticos de la Tierra. Las condiciones de la vida moderna hacen que las creencias y acciones personales, de acuerdo con esta o aquella situación, sean muy valiosas.
Hubo un tiempo en el que la conciencia planetaria solamente necesitaba considerar todos los logros humanos como el resultado de su energía común, como iluminados por ella. Pero hoy la energía de todos los seres humanos esta fija en un nivel muy delicado, ya que cada ser humano es parte de la biodiversidad del planeta y debe ser apreciado como tal.
En las condiciones geopolíticas hay cambios que demandan las cualidades de una Madre, una Mujer, intuición personificada, para aceptar todos los otros modelos de pensamientos y comportamientos en las relaciones humanas. En otras palabras, necesitamos que la lógica sea controlada por la intuición. Necesitamos equilibrio de energías. La cultura moderna literalmente “comprende” la era que llega de la “Mujer”, y el criterio para ello es de sexo. Las mujeres tratan de obtener cualidades masculinas para ser aceptadas como líderes. Pero la cultura tradicional establece solo una variación en la forma del que tiene la información, las formas de recibir el Conocimiento, y la forma de la energía requerida. La energía de la Lógica le abre paso a la energía de la Intuición.
La capacidad para visualizar intuitivamente las formas de la actividad de la vida sigue vigente en las culturas indígenas. Es difícil para ellos sobrevivir en un mundo moderno de una sola polaridad y dogmatismo. Deberíamos darnos cuenta de que en un mundo cambiante donde es necesario adaptarnos a nuevas condiciones de eco ambiente, este conocimiento y visión que las culturas indígenas tienen del mundo es de gran importancia. Necesitamos intercambio cultural.
Para explicarme bien, me gustaría clarificar el concepto de “Tengrism” según palabras de R. Bessertinov. El habla de principios filosóficos comunes de las culturas tradicionales:
“… Si comenzamos a observar a la naturaleza, veremos que esta y el Universo (o ‘Tengry’ en el lenguaje Altai) es el tema esencial a ser enseñado, desarrollando el pensamiento lógico y la intuición de ambos humanos, el antiguo y el moderno. Debido a que la gente Tengry no acepta el dogmatismo y la religión que están basados en “la única” verdad de los profetas y sus libros sagrados, ellos evitan el método de pasar por programas de “codificación” extraña y a largo plazo. “Tengrism” es conocimiento sobre naturaleza creado de formas históricas naturales, basado en puntos de vista de las personas – incluyendo conceptos mitológicos – conectados con las relaciones de los humanos con la naturaleza, las fuerzas de los elementos, y el Universo [Tengry].”
Existe otro nivel cualitativo de conciencia humana, necesaria para la civilización tecnocrática moderna. “Tengrism” requiere que la gente sea más consciente de las consecuencias de sus acciones en una escala planetaria.
Vistas desde el fondo de la globalización, las responsabilidades de los líderes aumentan, porque el ambiente moderno es tan difícil que toda influencia de los líderes en la sociedad se convierte en un posible acelerador de las transformaciones de la naturaleza, y ella nos presenta los resultados. El medio ambiente se ha vuelto mucho más duro y las interrelaciones son muy rápidas e interconectadas.
A mí, como representante de las culturas indígenas, me complace decirles que gran parte de las catástrofes ecológicas de las que somos testigos en todos lados, son resultado de la actividad del ser humano. Son las acciones de las personas las que inician una cadena de consecuencias, resultando en catástrofes. También puedo decirles que los efectos de estas acciones no se limitan a las catástrofes obvias: también influencian otros niveles, en el espacio del Universo, moviendo “otros sujetos”; y no sabemos qué tipo de fuerzas son movidas ni cuál ley universal habrá sido disparada, pero los resultados vendrán de regreso hacia nosotros, su fuente, a través del espacio.
Es por esto que es necesario crear escuelas para líderes, abriendo nuevos, invisibles (pero claramente entendibles por la vida) signos y símbolos, y leyes de interrelaciones con el medio ambiente mundial. Estas escuelas prepararan líderes capaces de apreciar el significado funcional de todos los humanos y territorios. Un líder moderno, si no puede saberlo todo, debe tener al menos una visión total del mundo, lo que ahora es característico de las culturas indígenas. La experiencia de estas culturas es necesaria para la humanidad, ya que vivimos en condiciones de cambios rápidos y transformaciones geo-planetarias que requieren energía.
Es característico de la sociedad moderna estar dividida en países en desarrollo y sub-desarrollados – mundo y “no mundo”. Cuando tenemos guerras en el planeta, estas indican una falla en la diplomacia. Nosotros somos, como humanidad, un cuerpo completo, y es imposible imaginar que la cabeza de una civilización no entienda a su corazón, que el estómago no quiera ser amigable con el hígado, o la mano izquierda no sepa lo que hace la derecha. Nosotros somos órganos del sistema planetario, experimentando contradicciones internas a través de las guerras, y destruyendo a otros órganos.
¿Puedes imaginar un cuerpo en donde algunos órganos se nieguen a funcionar o incluso dañen a otros órganos? En el organismo llamado humanidad, algunos órganos (personas) abiertamente son negligentes ante otros. Como resultado, la humanidad se vuelve vieja rápida y catastróficamente. No tiene sentido buscar en la “superficie” las razones profundas de los conflictos. Y si un humano no conoce las “leyes de la naturaleza”, seguirá usando “botas” y tanques para “reconstruir el orden constitucional” y declarar la guerra al mundo externo; seguirá persignándose y dando bendiciones en las matanzas, y seguirá llorando “Allah Akbar” matando a su adversario sin dudar.
El estado de nuestra humanidad y de la Tierra depende de nuestra conciencia y nuestra capacidad de reflejar y sentir el mundo. Por limpiar ríos, nos referimos a limpiar nuestras venas. Por limpiar nuestros pensamientos queremos decir armonizar la conciencia planetaria. Debemos entender que la salud de nuestro organismo depende de la armonía de todos nuestros órganos, creada por la Conciencia armoniosa. Debemos darnos cuenta de que la salud del planeta depende de la armonía de la interrelación de los humanos con la naturaleza, y de los humanos con los humanos.
Es una pena, pero el entendimiento Occidental moderno de liderazgo y los principios de su realización no coinciden con las leyes espirituales de las culturas indígenas, y sus representantes, cuando se vuelven líderes de acuerdo a las normas de la vida moderna, son frecuentemente lanzados de sus comunidades étnicas. La mono-polaridad en la comprensión de un líder y el dogmatismo en su expresión frecuentemente llevan a un tipo de líderes “mono” o de un solo tipo. El liderazgo moderno en general se enfoca en tomar posesión de las mentes humanas en lugar de promover las cualidades inherentes de cada persona, aquellas que son peculiares para cada ser humano. Los líderes modernos se comportan de una manera tal que muchas personas tienen un sentimiento de vulnerabilidad, en lugar de estar conscientes de la importancia planetaria de su existencia. Las sociedades modernas, en su deseo por “ser líder” se esfuerzan en “seguir un extraño camino”, imitando a sus líderes en lugar de ser conscientes de que son únicos y funcionales, y de su presentación. Es por esto que, en este instituto para líderes, que se debe crear un sistema educativo que agregue un nuevo y moderno conocimiento a las cualidades basadas en la genética de un futuro líder, y no reemplace su matriz de energía informacional y su esencia como vigilante del conocimiento por criticar su enfoque no científico y no moderno. De esta forma, los principios de diversidad biológica y cultural serán comprendidos por la comunidad internacional y serán la base para el desarrollo sustentable en el cual podamos encontrar un punto para armonizar.
Y espero que nuestro trabajo de hoy sea un paso más para ser conscientes de la importancia de todos, como se dice en la doctrina Antigua Altai: todos los humanos son de Dios y con Dios. Déjenlo estar con USTEDES todo el tiempo.
Traducido al inglés por Nina Goncharova
Traducido al español por Marcela Arellano
Contribución de Carol Hiltner
Para más información acerca de las tierras sagradas de Altai y la cultura antigua que las administra, contacta a Carol Hiltner en Carol@AltaiBooks.com o en el número 206-525-2101, o revisa su sitio web en www.AltaiMir.org and www.AltaiBooks.com.
Sobre Danil Mamiev
El líder de la organización pública “Tengry School of Ecology of the Soul” (Escuela Tengry de Ecología del Alma) en Altai Republic, Siberia, Danil Mamiev es un vigilante de la sabiduría para el pueblo indígena Altai. Las Montañas Altai son un enorme vórtice de energía conocido como el “ombligo” de la Tierra, y es el lugar donde se originó el chamanismo global. Con setenta años de represión violenta bajo el Comunismo, y ahora el riesgo inminente de la pérdida de de su hogar tradicional debido a las leyes de privatización Rusas, Danil sobresale como el defensor más respetado de su pueblo a nombre de nuestra sagrada Madre Tierra.
Para más información acerca de Altai y cómo puedes ayudar a Danil a conservar estas tierras sagradas como parte de la herencia de nuestros niños, visita www.AltaiMir.org.
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