Sanando El Abismo Del Abandono - Parte I
Por CC Treadway
Abandono. Para quienes hemos experimentado ésta, una de las heridas más intensas, sabemos qué tan serio es. En estos tiempos de grandes cambios económicos, de miedo a la escasez, a perder nuestras casas y nuestros trabajos, enfrentar el abandono es más importante que nunca. He encontrado en la práctica que todos estamos lidiando con el abandono, ya sea que llegue en forma de miedo al rechazo, o del patrón habitual de amor y evasión, o de la anticuada co-dependencia y adicción al amor. Según lo que he observado, incluso aquellos que dicen no experimentarlo, realmente sí lo hacen; solamente de una manera más cubierta. Lo más triste es ver cómo las personas juzgan y se avergüenzan de ello, sin saber que sus reacciones son normales. Duele ser abandonado, pero normalmente internalizamos el rechazo, creyendo que no somos lo suficientemente buenos para ser amados. La buena noticia es que esta herida universal es actualmente algo que puede manejarse y sanarse.
Uno de mis mejores maestros ha sido la herida del abandono. Siendo clara conmigo misma sobre esto y dejando a un lado mis juicios ha sido una de las respuestas más poderosas de sanación para mis clientes y para mí misma. Sigo creciendo y aprendiendo de ello. El hecho es que nos han dado como modelo para las relaciones a la co-dependencia. Sin embargo, las personas que desde muy temprana edad han sufrido de abandono y abuso tendrán más dificultad en la edad adulta para resolverlo, y su sistema de patrones estará afectado por ello, así que se encontraran viviendo el rechazo brutal y el maltrato una y otra vez, sin herramientas ni esperanza de recuperación o cambio. Algunos eventos que pueden reabrir esta vieja herida no sanada son un rompimiento, una muerte, ser despedidos del trabajo, una amistad que termina repentinamente, o una pareja íntima o amigo emocionalmente no disponible. Como sanadora y como ser humano, quise sumergirme tan profundamente como pude en la sanación de estas heridas.
Hace años, después de experimentarlo muchísimas veces, decidí dedicarme completamente a sanarlo. Estaba enferma de sentirme horrible y débil. Me dediqué durante cinco meses completos a registrar cuándo surgía el sentimiento de abandono. Algunas veces era ocasionado por un evento tan simple como decirle adiós a un amigo después de ver una película en el cine, y otras veces me llegaba sin avisar. Mayormente era provocado por la pérdida de una relación y lo que eso me decía sobre mi habilidad de confiar en mí misma, y en Dios. Cuando te lastima esa herida, la reacción más ligera es simplemente sentir un poco de tristeza, soledad e incomodidad. La reacción más intensa es sentirse completamente solo y perdido, y sentir que debes ser alimentado por una fuente externa para sobrevivir; sentimientos adictivos comienzan a controlarte. Se siente como si no existiera nada para apoyarte, y nada sobre lo cual dejarse caer. Se siente como si ninguna de las personas en tu vida te amaran lo suficiente o de la forma correcta. Comienzas a probar y controlar tu entorno y a monitorear el comportamiento de los demás. Es la conciencia no sanada de la infancia en su máxima potencia. Debes encontrar a alguien que te de los cuidados básicos o morirás. Esta es la intensidad de la emoción. Enferma de tratar de encubrirlo, finalmente tuve que rendirme a la experiencia. Quería saber solamente qué tanto me estaba controlando. Sabía que lo sanaría a un nivel más profundo en lugar de simplemente aplicar mecanismos para sobrellevarlo o evitarlo.
El material que utilicé en ese tiempo para llegar al centro de la herida fue un rompimiento devastador, uno del que me estaba costando mucho trabajo salir adelante. Simplemente no podía sanarlo y me desconcertaba pensar que no podía hacerlo. Sentía un vacío y una desesperanza que se volvía interminable e inconsolable. Hacerse responsable de ello y confrontar la herida del abandono es decir que estas dispuesto a encarar tus miedos y dolores más profundos. Y mientras muchas cosas pasaban en mi vida para ayudarme a sanar este dolor, mi compromiso implacable con el proceso logró hacerlo.
En aquellos momentos en los que el dolor me golpearía, me sentaba conmigo misma como el adulto, presenciando cariñosamente. Me encontraba a mi misma en un abismo oscuro, profundo. Era petrificante al principio. Y entonces mi conciencia infantil aparecía, llorando. Al mismo tiempo que mi conciencia infantil sufría, culpaba y lloraba, mi conciencia adulta presenciaba con amor infinito, paciencia y comprensión. Tenía que ser fuerte. Hice esto una, y otra, y otra vez. Una vez tuve que hacerlo durante casi tres días seguidos. No era nada fácil; de hecho fue una de las cosas más difíciles que he hecho jamás, pero no permití que mi niña lograra afectar mi comportamiento adulto. No la dejé “ir al pozo vacío por un trago” como diría mi sanador. El pozo vacío sería algo como tratar de llamar la atención de mi ex novio, incluso si últimamente era insatisfactorio y doloroso. Hubiera sido comprar un helado, o hablar por teléfono sin parar, o no tomar responsabilidad y culparlo. Para otros puede ser consumir drogas, cigarros o sexo sin sentido. Sin esos vicios, me encontré a mi misma llegando a las últimas heridas – primero, el abandono de mis padres y toda la psicología alrededor de ello, y luego, inevitablemente, el abandono de Dios. Ese dolor estaba en el núcleo. Era insoportable. Era desgarrador. Sentía que era rechazada y traicionada por Dios, que no le importaba, y el dolor era atroz. No tenía otra opción que sentarme con esos sentimientos, para realmente sentirlos, para dejarlos salir, para escucharlos.
Me senté con este dolor mucho rato. Quería no tenerle miedo en absoluto. Y después de algún tiempo, fue suficiente. Un enorme alivio cayó sobre mí. Era como si me quitaran de encima el peso de todo el mundo, dejando espacio para la presencia cálida y confortante de lo Divino. Esto pasó automáticamente, sin ninguna idea preconcebida de lo que sucedería. Me sentía demasiado contenta y cuidada. Pude sentir a Dios dentro de mí, llenándome, sanándome. Eso era lo que realmente quería. El abismo del abandono es lo que la mayoría de las personas tratan de evitar a como dé lugar, pero la verdad es que si lo enfrentas, pasa. Y una vez que logras pasarlo, se vuelve más fácil.
Ahora lo interesante es que el abandono se ha convertido en mi aliado. Cuando es provocado, y todavía lo es, una reacción instantánea de auto amor toma lugar. No tenía idea de que esto pasaría. La mejor parte es que no es responsabilidad de nadie más, así que yo tengo en poder. En estos tiempos de dificultad económica todos estamos enfrentando un reto. No solo estamos sintiendo nuestros propios miedos, sino que estamos sintiendo el miedo del mundo. El confiar en que somos amados y cuidados en medio de este caos, lleva esta práctica a un nivel totalmente nuevo. Es retador, pero es la única manera que conozco de sentirse a salvo.
La otra cosa grandiosa sobre el abandono es la creatividad. La mejor herramienta que podemos tener ahora es nuestra creatividad. La vamos a necesitar para navegar en el nuevo mundo. Como nuestra dependencia hacia un sistema corrupto se está desmoronando, necesitamos crear el muevo. Canciones, escritos, dibujos, nuevos negocios basados en el amor… todo puede llenar ese aparente vacío y hay suficiente para todos. Esta canalización de mi equipo de guías describe como el abandono y la creatividad están ligados.
Posees demasiado poder cuando te respetas a ti mismo, cuando amas todas las partes de ti. Por mucho tiempo has intentado erradicar el abandono y ahora lo que estás haciendo es simplemente dejar ir la idea de que está mal, es un regalo de la historia para ti como ser humano, es un gran maestro y existe un espacio infinito y colores en la herida del abandono. ¿Puedes sentir las posibilidades ilimitadas de creación en el espacio del abandono? ¿Puedes sentir dentro de ti cuan profundo es un sentimiento para sentarse en ese espacio de añoranza, de vacío, de dolor que parece abarcar todo lo que puedes ver? Bueno, no es un accidente, es la elección de los Creadores, es tu elección de experimentar este dolor y crear desde él. Hay muchas posibilidades en la vida, pero esta vacante es el abismo. Y cuando traes a este vacío tus creaciones, puedes sanar, haces más espacio para ti mismo, para tu expansión, para tus colores, para tu música; y cuando traes la creatividad, el amor divino mana de tu alma, recordándote quien eres, recordándote que todo esto es temporal y es un regalo. La creatividad es divina. Es alimento directo, es el elixir de tu ser. Siente gratitud por tan única expresión de quien eres, por tan profunda experiencia de poder llenar la vacante. No tengas miedo de este lugar, úsalo ahora. Úsalo para sanar. Entiende ahora que no está aquí para torturarte, sino para servirte en tu potencial más elevado. La herida del abandono abre un espacio ilimitado para tus creaciones, para ti. Puedes traer amor, dejar que lave el dolor, que lo sane, pero sólo cuando aceptes que este vacío, esta soledad está ahí como un regalo para ayudarte a que como humano puedas experimentar la alegría de ser abandonado, solamente para descubrir que eres más de lo que eras antes. Sé lo que estás pensando, “¿Cómo podría eso darme alegría?”, pero te lo decimos, la humanidad es simplemente irreemplazable, imposible de duplicar, es perfecta. Agradécete a ti mismo por elegir este loco dolor, esta loca dicha y crear con ella.
Así que la próxima vez que sientas que alguien te ha dejado, la próxima vez que necesites de alguien más para llenar ese hueco vacío, hazlo más grande, haz ese dolor tan grande y amplio como puedas para empezar a crear. Llénalo, pinta sobre el lienzo, toma la guitarra, cocina un platillo, o simplemente siente expandir cada una de las partículas de tu ser. Esto es a través de la experiencia, debes intentarlo. Hay un propósito en cada experiencia aquí. No la desperdicies. Deja que te llene, deja que sea tú mismo, elígela una y otra vez, todos los días. Elige que tu añoranza creativa se expanda. Elige tu humanidad. Siéntete orgulloso de quien eres, incluso en tus momentos más oscuros eres muy valiente para vivir este reto. Estamos impresionados de tu fuerza, de tus esfuerzos, de tu potencial.
En la Parte II, trataré más a fondo el sistema de chakras y cómo se relaciona con el abandono. Compartiré algunas herramientas de modelado energético que pueden ser aplicadas inmediatamente para sanar heridas y hablaré más específicamente sobre crear en el nuevo mundo.
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Sobre CC Treadway
CC hace prácticas privadas de sanación con energías y canalizaciones en Sedona, AZ y Nueva York (www.cctreadway.com). Sus especialidades incluyen el desarrollo y desempeño artístico, conexión espiritual y terapia relacional. También imparte talleres de sanación, canalización y las artes y tiene una carrera exitosa de filmación y edición de documentales. Es graduada de la Barbara Brennan School of Healing, y de The Rode Island School of Design; ha viajado por el mundo con Drunvalo, y está dedicada continuamente a su propio camino de sanación y aprendizaje.
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